Poco a poco voy incorporando elementos al contenido, encontrando el espacio y el momento adecuados para hacerlo. Empezar con Crimson Desert era una apuesta complicada; evidentemente, lo está jugando todo el mundo y la masificación de vídeos es evidente. Aun así, la casualidad ha querido que retome el canal precisamente con este título.
No voy a extenderme explicando qué me han parecido los primeros minutos de juego, porque acabaría destripando mi propio vídeo. Pero sí puedo adelantar que ha habido momentos en los que me he quedado completamente anonadado, y otros en los que me he frustrado bastante.
El balance general es positivo. Cuando cierras un juego y te queda la sensación de querer volver a entrar, está claro que ha cumplido su objetivo contigo.
